07.10.2026 · Signal Titans Editorial
Tres órbitas y una falsa alarma: cómo John Glenn pilotó la Friendship 7
Cómo los ingenieros de la NASA y John Glenn gestionaron una falsa alarma del escudo térmico en la misión Friendship 7 en 1962.

A las 9:47 a. m. EST del 20 de febrero de 1962, un cohete Atlas se encendió en el Complejo de Lanzamiento 14 en Cabo Cañaveral, elevando al astronauta John H. Glenn a bordo de su nave espacial monoplaza, la Friendship 7. Según la NASA, el Proyecto Mercury se había iniciado formalmente en octubre de 1958 bajo la dirección de Robert R. Gilruth en el Grupo de Tareas Espaciales, que operaba desde el Centro de Investigación Langley en Virginia. El pionero programa de vuelos espaciales tripulados se estableció en torno a tres objetivos de ingeniería específicos: colocar una nave espacial tripulada en órbita terrestre, investigar las capacidades físicas y operativas humanas en microgravedad, y recuperar de manera segura tanto al piloto como a la nave a su regreso.
Establecimiento de los objetivos de Mercury
Dentro del Centro de Control Mercury en el Edificio 1385 en Cabo Cañaveral, el director de vuelo Christopher C. Kraft dirigía al equipo de control de vuelo que recibía telemetría continua desde estaciones de seguimiento distribuidas por todo el globo. Poco después de separarse del vehículo de lanzamiento Atlas, la Friendship 7 completó una maniobra de giro para que su romo escudo térmico quedara orientado hacia adelante en la dirección del vuelo orbital. Cuando los sistemas automatizados permitieron que la cápsula se desviara de su posición, Glenn controló manualmente los propulsores de actitud para restablecer la orientación correcta. Durante su primera órbita, Glenn supervisó el equipamiento de la nave espacial y consumió un tubo de puré de manzana como parte de un experimento para evaluar la digestión humana en ingravidez.
El control de la cápsula en ingravidez
Se desató una importante crisis técnica durante la segunda órbita de Glenn cuando la telemetría enviada a los controladores de tierra mostró una señal que indicaba que la bolsa de aterrizaje de la cápsula se había desplegado de forma prematura. La bolsa de aterrizaje estaba diseñada para extenderse justo antes del acuatizaje en el océano para absorber el impacto, por lo que un despliegue anticipado dejaba el escudo térmico protector suelto de la base de la nave. Sin un escudo térmico fijado en su lugar, la fricción de la reentrada fundiría la cápsula. Los ingenieros en el centro de control idearon una solución práctica desde tierra: se le indicó a Glenn que mantuviera sujeto el paquete de retrocohetes usados tras el encendido para que sus correas metálicas sujetaran físicamente el escudo térmico contra el casco.
La gestión de la anomalía en el escudo térmico
Para comenzar la entrada atmosférica, la Friendship 7 encendió sus tres retrocohetes para reducir la velocidad sobre el océano Pacífico. A medida que la nave espacial impactaba contra la atmósfera a gran velocidad, el intenso calentamiento ionizó el aire circundante, lo que produjo un silencio de radio que duró cuatro minutos y 20 segundos. A través de la ventanilla de observación, Glenn observó fragmentos incandescentes del paquete de retrocohetes desprenderse e ir quemándose al pasar junto a la cápsula mientras gestionaba manualmente la actitud de entrada de la nave. El paracaídas de frenado se desplegó a 28 000 pies para estabilizar la nave espacial, seguido por el paracaídas principal a 10 800 pies.
Reentrada envuelta en fuego y rescate en el océano
La Friendship 7 ameritó en el océano Atlántico tras una duración total de misión de 4 horas, 55 minutos y 23 segundos, donde los marineros a bordo del destructor U.S.S. Noa subieron la cápsula de forma segura a la cubierta del barco 21 minutos después del acuatizaje. La Friendship 7 completó su vuelo demostrando que un piloto capacitado podía operar los controles manuales mientras los controladores de tierra resolvían anomalías técnicas críticas durante el vuelo. El aterrizaje exitoso confirmó la integridad estructural del diseño del escudo térmico de la NASA bajo condiciones extremas de reentrada, estableciendo los procedimientos fundamentales de control de vuelo para futuras misiones espaciales tripuladas de múltiples órbitas.
Ilustración editorial generada con IA; no es una fotografía documental.
Fuente: 60 Years Ago: John Glenn, the First American to Orbit the Earth aboard Friendship 7