☰ Menu

07.10.2026 · Signal Titans Editorial

Noches y fines de semana: el truco secreto que liberó Windows 3.0

Cómo David Weise y Murray Sargent superaron en secreto el límite de 640 KB de MS-DOS fuera del horario laboral, dando paso a Windows 3.0.

Una puerta con forma de chip de memoria de color verde esmeralda brillante en una sala de servidores clásica, junto a una llave de latón.

En junio de 1988, un encuentro fortuito reunió al programador de Microsoft David Weise con Murray Sargent, profesor de Física y desarrollador externo. Sargent trabajaba en añadir funciones de gestión de memoria al depurador CodeView de Microsoft empleando una tecnología denominada extensor de DOS. Para Weise, quien llevaba tiempo batallando contra las restricciones de memoria al desarrollar Windows, el proyecto de Sargent encendió una chispa inesperada. Se dio cuenta de que el mismo mecanismo que mantenía operativo a CodeView podía rescatar a todo el entorno gráfico de Microsoft de las estrictas limitaciones de MS-DOS.

El cuello de botella de los 640 KB

Según la fuente, MS-DOS estaba condicionado estructuralmente por sus orígenes en el microprocesador Intel 8088. Aquel chip inicial limitaba al sistema operativo a acceder a un máximo de 640 KB de memoria en el denominado modo real. Aunque al mercado llegaron microprocesadores más modernos como el Intel 80286 y el 80386 —capaces de direccionar hasta 16 MB y 4 GB de memoria en modo protegido—, MS-DOS los obligaba a operar dentro del antiguo techo de los 640 KB. Debido a que las primeras versiones de Windows se ejecutaban directamente sobre MS-DOS, heredaron este obstáculo, lo que forzaba a los desarrolladores a realizar malabares constantes en un espacio extremadamente reducido.

Un prototipo secreto creado de noche

Para superar esta barrera, la empresa de software de sistemas Quarterdeck Office Systems ideó el concepto de extensor de DOS. Esta herramienta ejecutaba el procesador en modo protegido para el código habitual de las aplicaciones, pero alternaba temporalmente la CPU al modo real cada vez que el software requería enviar comandos de archivos a MS-DOS. Al percibir esta oportunidad, Weise optó por no solicitar autorización corporativa. Durante tres intensos meses de trabajo nocturno y fines de semana, colaborando estrechamente con Sargent, Weise creó un extensor de DOS personalizado y lo integró en un prototipo secreto de Windows en modo protegido. Fue resolviendo uno a uno los imprevistos de compatibilidad de controladores fuera del horario laboral, logrando trasladar a la memoria protegida los controladores de pantalla gráfica, los de teclado y los subsistemas centrales de la interfaz de usuario.

La presentación en el otoño de 1988

Hacia el otoño de 1988, Weise estaba listo para mostrar su creación no autorizada. Le enseñó el prototipo funcional a los ejecutivos de Microsoft Bill Gates y Steve Ballmer. En aquel momento, Microsoft se hallaba vinculada a un delicado acuerdo conjunto con IBM para promocionar OS/2, un sistema operativo concebido específicamente en torno al modo protegido. Dar el visto bueno a una versión de Windows en modo protegido amenazaba con debilitar de forma directa la estrategia de IBM. Sin embargo, impresionado por la fluidez de la demostración y cada vez más frustrado por las fricciones corporativas con IBM, Gates tomó una decisión rápida y aprobó el proyecto de Weise con la indicación de seguir adelante.

DPMI y el ecosistema informático de los años 90

Microsoft formalizó este método de memoria convirtiéndolo en un estándar abierto denominado Interfaz de Modo Protegido de DOS, o DPMI por sus siglas en inglés. En lugar de abandonar MS-DOS, esta tecnología se convirtió en la base fundamental de Windows 3.0, lo que permitió al software para PC acceder a megabytes de memoria RAM extendida sin complicaciones. Fuera de Windows, utilidades de terceros como el extensor DOS/4GW implementaron DPMI para ejecutar aplicaciones de gran consumo de recursos. El caso más notable fue el videojuego para PC Doom, aparecido en 1993, que dependía de DOS/4GW y de la estructura DPMI para procesar gráficos en 3D complejos directamente sobre MS-DOS.

Lo que comenzó como un proyecto no autorizado fuera de la jornada laboral terminó prolongando la vida útil de MS-DOS a lo largo de toda la década de 1990. Al abrir la memoria en modo protegido a las aplicaciones estándar de PC, la especificación DPMI permitió que toda una generación de exigentes juegos en 3D y herramientas avanzadas de productividad funcionara en el hardware existente, sentando las bases técnicas para la informática moderna de 32 bits.

Ilustración editorial generada con IA; no es una fotografía documental.

Fuente: Doing Windows, Part 7: Third Time’s the Charm A Quick Tour of Windows 3.0