01.10.2026 · Signal Titans Editorial
Moléculas y montañas: Cómo la prueba de Ames expuso los riesgos de los retardantes de llama
Descubre cómo los bioquímicos Bruce Ames y Arlene Blum usaron un ensayo bacteriano rápido para detectar sustancias tóxicas en la ropa de dormir en los años 70.

A principios de la década de 1970, las evaluaciones de seguridad a largo plazo para sustancias químicas potencialmente cancerígenas dependían principalmente de estudios de dos años en roedores. Estos procedimientos resultaban costosos y solo podían evaluar una pequeña fracción de las decenas de miles de compuestos sintéticos comerciales en uso, según el pódcast *Distillations* del Science History Institute.

Una solución microbiana para la seguridad química
El bioquímico Bruce Ames buscó un método más rápido y accesible para detectar posibles carcinógenos. Tras plantear la hipótesis de que el daño al ADN era un paso inicial necesario en el desarrollo del cáncer, Ames desarrolló un ensayo bacteriano presentado en 1973. La prueba de Ames evaluaba si una sustancia química actuaba como mutágeno al medir su impacto en cepas microbianas. Para fomentar su adopción generalizada en el ámbito académico, gubernamental e industrial, Ames ofreció sus cepas bacterianas de forma gratuita y sin patentar la técnica.
Por esa misma época, las regulaciones federales exigieron que la ropa de dormir infantil cumpliera con estrictas normas de seguridad contra incendios. Los fabricantes de ropa satisficieron estas reglas tratando las telas con un retardante de llama conocido como Tris bromado. Ames se preocupó por los posibles riesgos para la salud, al señalar que los niños estaban expuestos a cantidades sustanciales de la sustancia química absorbida a través de la piel.
De los laboratorios a las políticas públicas
La química biofísica y escaladora de alta montaña Arlene Blum colaboró con Ames para investigar el Tris. Sus pruebas de laboratorio demostraron que el Tris era un potente mutágeno. En exámenes de seguimiento, las investigaciones mostraron que los niños que usaban pijamas tratados con Tris excretaban productos de degradación química en la orina. Blum redactó un estudio detallando estos hallazgos mientras participaba en una expedición de montañismo.
Tras la publicación de su investigación en la revista *Science* y la subsiguiente cobertura mediática, la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor prohibió el Tris bromado en la ropa infantil en 1977.
El trabajo colaborativo de Ames y Blum ilustra cómo las herramientas de detección bioquímica rápidas y de bajo costo pueden orientar con agilidad la supervisión regulatoria y proteger la salud de los consumidores. Su éxito destacó cómo los métodos de laboratorio innovadores pueden cerrar la brecha entre los riesgos químicos emergentes y las políticas de seguridad en el mundo real.
Imagen de portada: ilustración generada con IA; no es una fotografía documental.