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08.10.2026 · Signal Titans Editorial

Discos de datos, acoplamiento manual y cajas metálicas: la llegada de los equipos de la NASA a la Mir

Cómo ingenieros de la NASA y de Rusia integraron equipos del transbordador en la nave Progress M-24 para iniciar operaciones científicas en 1994.

Ilustración editorial de una caja de carga de aluminio pulido parcialmente abierta que muestra componentes electrónicos internos y un cable de datos blanco sobre el fondo oscuro de una nave espacial industrial.

En abril de 1994, en las instalaciones de RKK Energiya en Moscú, ingenieros rusos y estadounidenses completaron las pruebas eléctricas de tres piezas modificadas de equipamiento del transbordador espacial, embaladas en cajas metálicas de carga. Según la NASA, esta verificación en el entorno de pruebas marcó la primera ocasión en que se certificó equipo científico estadounidense para volar a bordo de naves de logística rusas, lo que dio inicio a la coordinación técnica directa del programa Shuttle-Mir.

Fotografía: Yuri I. Malenchenko
Fotografía: Yuri I. Malenchenko. Foto: NASA. Wikimedia Commons · Public domain. Tamaño ajustado y conversión a WebP; sin retoques.

Adaptación de sensores del transbordador para sistemas rusos

La asociación operativa nació de acuerdos gubernamentales bilaterales firmados en 1992, cuyo objetivo era adquirir experiencia en vuelos espaciales de larga duración antes de construir la Estación Espacial Internacional. Ante los plazos ajustados para llevar experimentos a la órbita, los ingenieros de la NASA optaron por adaptar el instrumental ya existente del transbordador en lugar de fabricar nuevos equipos desde cero.

El paquete enviado constaba de tres herramientas distintas: el dosímetro contador proporcional equivalente a tejido (TEPC), construido por el Centro Espacial Johnson para medir la radiación orbital; el sistema de medición de aceleración espacial (SAMS) del Centro de Investigación Lewis, que empleaba tres cabezales sensores triaxiales para registrar las microaceleraciones de la estación; y el sistema de interfaz entre la Mir y las cargas útiles 1 (MIPS-1), un ordenador portátil especializado desarrollado por el Centro Espacial Johnson para procesar la telemetría de los experimentos. Una vez certificados en Moscú, los técnicos trasladaron las cajas metálicas de carga al cosmódromo de Baikonur para su integración.

Una colisión de sonda y un acoplamiento manual

Los cosmonautas de la Expedición 16, Yuri I. Malenchenko y Talgat A. Musbayev, despegaron desde Baikonur el 1 de julio de 1994 para tripular la estación. Casi dos meses después, el 25 de agosto de 1994, despegó un cohete de reabastecimiento sin tripulación Progress M-24 que transportaba el equipo de la NASA dentro de su bodega de carga presurizada.

El encuentro en órbita no resultó sencillo. El sistema de acoplamiento automatizado de la nave de carga abortó la aproximación en dos ocasiones. Durante el segundo intento, el 30 de agosto, la Progress M-24 colisionó contra el puerto de acoplamiento frontal de la Mir y rozó de lado un panel solar, aunque no causó daños estructurales. El 2 de septiembre, Malenchenko tomó el control directo mediante el sistema manual teleoperado TORU de la Mir y dirigió el carguero hasta completar un acoplamiento exitoso.

Activación en el módulo Kristall

Tras abrir las escotillas, los cosmonautas desembalaron los contenedores metálicos. En un principio, desplegaron el monitor de radiación TEPC dentro del módulo Kvant-1 y más tarde lo reubicaron a través del bloque base y por todos los módulos conectados con el fin de cartografiar el entorno de radiación interno de la Mir.

El 28 de septiembre de 1994, la tripulación instaló el SAMS y el MIPS-1 dentro del módulo Kristall de la estación. A lo largo de siete sesiones de registro, los cosmonautas recopilaron 53 horas de métricas de vibración. Cuando Malenchenko y Musbayev regresaron a la Tierra el 4 de noviembre de 1994, llevaron consigo los discos físicos de datos del SAMS en su cápsula de descenso. Representantes de la NASA recibieron los discos en Moscú y los entregaron al Centro de Investigación Lewis el 21 de noviembre para su análisis.

Cuatro años de operaciones orbitales

Mientras los cosmonautas regresaban a casa, el SAMS permaneció activo a bordo de la Mir hasta junio de 1998, momento en el que la misión STS-91 del transbordador espacial recuperó el equipo. Durante casi cuatro años de funcionamiento continuo, el SAMS recopiló más de 50 gigabytes de datos sobre el entorno de microgravedad —el equivalente a unas 75 unidades de CD-ROM—, lo que lo convirtió en el instrumento de la NASA con más tiempo de servicio a bordo de la estación rusa.

Los procedimientos operativos establecidos durante la misión de la Progress M-24 crearon el marco técnico para embalar, transportar y operar cargas útiles estadounidenses en naves de logística rusas. Este modelo de integración resultó fundamental años más tarde, tras el accidente del transbordador espacial Columbia, cuando la NASA dependió de las naves rusas Progress para enviar experimentos científicos a la Estación Espacial Internacional.

Imagen de portada: ilustración generada con IA; no es una fotografía documental.

Fuente: 25 Years Ago: Progress M-24 Carries First NASA Science to Mir