07.10.2026 · Signal Titans Editorial
Antes de la revolución del escritorio: la convulsa creación de la Apple Lisa
Cómo Steve Jobs, Trip Hawkins y los primeros ingenieros de Apple superaron giros técnicos y disputas internas al diseñar la Lisa.

A mediados de 1978, Trip Hawkins, un graduado del programa de máster en Administración de Empresas de Stanford de 25 años, se incorporó al departamento de mercadotecnia de Apple Computer entablando un vínculo inmediato con Steve Jobs. Durante las conversaciones nocturnas que mantuvieron a lo largo del otoño de ese mismo año, la pareja comenzó a concebir una máquina con el nombre en clave Lisa. En lugar de depender de los crípticos símbolos del sistema para introducir comandos, la plataforma propuesta buscaba guiar a los usuarios a través de menús visuales en pantalla. En esa misma época, Jobs atravesó un dilema personal cuando su exnovia dio a luz a una niña llamada Lisa Nicole. Aunque Jobs negó en un principio la paternidad —a pesar de que una prueba judicial determinó una probabilidad del 95 %—, más tarde admitió ante su biógrafo Walter Isaacson que el proyecto informático llevaba efectivamente el nombre de su hija.

Diseño de silicio a medida y primeros prototipos
En la primavera de 1979, el ingeniero de Apple Steve Wozniak se propuso diseñar un procesador personalizado para el proyecto mediante una técnica denominada bit slicing, intentando superar los límites de hardware del chip 6502 utilizado en la Apple II. Para aportar una gestión estructurada a este esfuerzo, Ken Rothmuller, procedente de Hewlett-Packard, se unió oficialmente a Apple el 30 de julio de 1979 para dirigir el proyecto Lisa. Mientras esperaban el silicio a medida, los ingenieros construyeron los primeros prototipos de software en el otoño de 1979 usando un equipo Apple II conectado a una tarjeta de pantalla personalizada, la cual generaba una resolución por mapa de bits de 356 x 720. Esta primitiva interfaz gráfica dependía de teclas dinámicas vinculadas a teclas de función situadas en la parte inferior de la pantalla.
El giro hacia Motorola y el acuerdo con Xerox PARC
La estrategia de hardware dio un giro radical en octubre de 1979, cuando Apple abandonó el procesador personalizado de Wozniak en favor del Motorola 68000. Al operar internamente como un chip de 32 bits con un bus de direcciones de 24 bits, el 68000 podía direccionar hasta 16 megabytes de memoria, ofreciendo la potencia de cálculo necesaria para un sistema con alta carga gráfica. De forma paralela, la directiva de la empresa afrontaba riesgos legales por el uso de tecnología de unidades de disco clonada de Shugart Associates, una filial de Xerox. Para proteger a Apple de posibles litigios, el consejero delegado Michael Scott negoció un acuerdo para vender 100 000 acciones de Apple a Xerox por un millón de dólares. Esta transacción facilitó el acceso para que Jobs y varios ingenieros clave visitaran Xerox PARC, reforzando así su apuesta por un entorno gráfico impulsado por ratón.
El plan director y la reestructuración corporativa
Hacia la primavera de 1980, Hawkins plasmó la visión del equipo en un documento de 75 páginas titulado Lisa Marketing Requirements, donde detallaba un entorno de hardware y software completo ideado para la oficina del futuro. Sin embargo, las fricciones internas no tardaron en alterar la dirección del proyecto. A finales de 1980, tras las crecientes quejas sobre el estilo de gestión de Jobs durante el desarrollo de la Apple III, el consejero delegado Michael Scott aplicó una reorganización general en la compañía. Scott apartó a Jobs de la división de Lisa y puso al frente del proyecto a John Couch, exejecutivo de Hewlett-Packard.
La rivalidad interna y el legado del escritorio
Tras ser apartado del equipo de Lisa a finales de 1980, Steve Jobs centró su atención en el proyecto Macintosh, una iniciativa de menor envergadura dentro de Apple. Su salida desencadenó una intensa rivalidad interna entre los equipos de Lisa y Macintosh, lo que aceleró el desarrollo de la informática de escritorio basada en ventanas en toda la industria. Aunque la propia Lisa enfrentó serias dificultades comerciales tras su lanzamiento definitivo, los avances de ingeniería y los paradigmas de interfaz de usuario establecidos durante sus primeras etapas sentaron las bases técnicas directas de la revolución gráfica en la informática personal.
Imagen de portada: ilustración generada con IA; no es una fotografía documental.
Fuente: Lisa