06.10.2026 · Signal Titans Editorial
Más allá de los bloques: cómo una alianza creativa rescató al creador de Tetris
Descubra cómo Alexey Pajitnov y Henk Rogers superaron la burocracia soviética y los obstáculos comerciales para tomar el control total de Tetris.

Cuando Tetris se convirtió en un fenómeno mundial de los videojuegos, la Academia de Ciencias de la Unión Soviética en Moscú reconoció el logro de Alexey Pajitnov no con dinero ni regalías, sino con la oferta de adquirir un ordenador IBM PC/AT. Aunque la máquina ya se consideraba obsoleta para los estándares occidentales, ofrecía un rendimiento muy superior al del equipamiento disponible en el Centro de Cómputo de Moscú. Para Pajitnov, según la narrativa de Jimmy Maher en la fuente, aquella computadora representó la única recompensa oficial del Estado por crear una obra maestra fundamental en la historia de los videojuegos.

Un IBM PC y un nuevo horizonte
Decidido a forjar su propio camino mientras las reformas económicas se extendían por la Unión Soviética, Pajitnov unió fuerzas con varios colegas de Moscú, entre ellos el desarrollador de software Dmitry Pavlovsky y el psicólogo Vladimir Pokhilko. Juntos fundaron Dialog, una de las primeras empresas de software con fines de lucro del país. Casi al mismo tiempo, el empresario del sector de los videojuegos Henk Rogers instó a Pajitnov a desarrollar rápidamente una secuela de su éxito original antes de que los desarrolladores competidores saturaran el mercado. Así, Pajitnov diseñó Welltris, un juego de rompecabezas tridimensional que debutó en ordenadores personales en Norteamérica y Europa a finales de 1989.
Primeras impresiones en Estados Unidos
A principios de 1990, la editora de software Spectrum Holobyte patrocinó la primera gira promocional de Pajitnov por Estados Unidos. Con un itinerario modesto y acompañado únicamente por un intérprete, presentó su trabajo en eventos de la industria en Las Vegas y San Francisco, además de visitar a investigadores de software y figuras de los medios de comunicación. La gira concluyó en Hawái, donde Pajitnov disfrutó de unos días de descanso junto a Henk Rogers. Durante una conversación a orillas del océano, Rogers le preguntó si consideraría trasladarse definitivamente a Occidente para diseñar software. Aunque Pajitnov vaciló al principio, aquella charla sembró la semilla de su independencia al margen del aparato estatal soviético.

Emigración y experimentos creativos
En 1991, Pajitnov tomó la decisión de mudarse e inmigró con su familia a San Francisco. Volvió a asociarse con Vladimir Pokhilko, quien también se trasladó a Estados Unidos para fundar una empresa conjunta de diseño de videojuegos. La dupla experimentó con conceptos novedosos, que abarcaban desde mecánicas inéditas para juegos de rompecabezas hasta diseños de software interactivo. Liberado del control administrativo del Estado, Pajitnov se concentró por completo en el diseño de juegos, mientras Rogers trabajaba en segundo plano para encauzar el complejo historial legal en torno a los derechos de Tetris.
Consolidación del legado y propiedad absoluta
El giro decisivo se produjo cuando Henk Rogers negoció directamente con Nikolai Belikov, director de la agencia estatal privatizada ELORG. Rogers obtuvo una participación del 50 por ciento en los derechos de Tetris a cambio de asumir la gestión comercial. En 1996, Rogers y Pajitnov fundaron The Tetris Company, devolviendo la propiedad de la marca y el cobro de regalías a su creador original tras años de esfuerzo sin recompensa. En 2005, Belikov completó la transacción al vender su participación restante a The Tetris Company por 15 millones de dólares durante una reunión en Panamá. El acuerdo consolidó la propiedad absoluta, garantizando que la obra fundamental de Pajitnov quedase resguardada bajo el control de su autor.
Imagen de portada: ilustración generada con IA; no es una fotografía documental.
Fuente: A Tale of the Mirror World, Part 8: Life After Tetris